1. Antes de la salida. Has entrenado mucho para llegar aquí, no cometas errores a última hora. No estrenes calzado u otros elementos justo en la carrera. Las últimas 72 horas son fundamentales: duerme bien, aliméntate correctamente y prepárate mentalmente. El día de la prueba acude con tiempo, organiza tu material de forma adecuada, relaja tus nervios, asegura tu hidratación, tu estado de nutrición, tu vestimenta y tu estado anímico antes de empezar.

 

2. En el agua. Evita encontronazos con los compañeros, el tumulto inicial y los pasos de las boyas suelen ser puntos en los que puedes recibir un golpe o golpear a otros. Evita ponerte en peligro o poner en peligro a tus compañeros.

 

3. Si te sientes indispuesto o tienes un problema, no lo dudes, levanta la mano, bracea, y pide auxilio. Hay numerosas embarcaciones, con socorristas experimentados, equipos de salvamento y todo lo necesario para atender cualquier indisposición.

 

4. Transición a la bici. Cuidado con las caídas, hay zonas más húmedas, en carrera y girando, a pie o en bici hay un índice de caídas mayor en esas situaciones.

 

5. En bicicleta. Recuerda que, dependiendo de la prueba, tienes que realizar varias vueltas a un mismo circuito. Cuidado con las curvas y las situaciones de riesgo, las caídas en bicicleta a alta velocidad pueden ser muy traumáticas. Respeta las normas y a tus compañeros.

 

6. En el ciclismo no hay avituallamiento. Lleva preparado el bidón y aprovecha para rehidratar, en septiembre todavía hace calor y hay que beber suficiente para compensar las pérdidas por sudor.

 

7. Ojo con el público y el vallado, busca las zonas de menor riesgo. Corremos dentro de una población y hay que estar atentos a todos los posibles riesgos.

 

8. Transición a la carrera. Hazla correctamente, deja tu material y cálzate bien (si lo haces mal lo pagarás en unos kilómetros).

 

9. En la carrera. Otro momento que hay que aprovechar para rehidratar, esta vez, en los avituallamientos (infórmate si lo hay en tu distancia y en qué puntos kilométricos). Todavía te queda el recorrido a pie. ¡Vamos! Ya estás muy cerca de tu meta.

 

10. En la meta. No te dejes caer nada más llegar, estás cansado, pero no “acabado”. Camina, estira, haz una “recuperación activa” mientras rehidratas y comes algo. Si necesitas a los servicios médicos están al lado de la meta. Si quieres que te estiren y relajen musculatura acude a la carpa de fisioterapia.